viernes, 13 de junio de 2014

USAR “GOOGLE VOICE” MEJORA LA COMUNICACIÓN ESCOLAR

USAR “GOOGLE VOICE” MEJORA LA
COMUNICACIÓN ESCOLAR


Por Lisa Montez Sullivan

Google Voice” es un servicio de telecomunicaciones de Google, lanzado en 2009, que se ha ido refinando con el tiempo y  que permite: disponer de un buzón de voz, realizar llamadas en conferencia, enviar y recibir mensajes de texto, acceder al historial de llamadas, bloquear y filtrar llamadas, así como transcribir, de voz a texto, los mensajes del correo de voz y las llamadas. Algunos de los usos educativos o escolares de “Google Voice”, los describe en este artículo Lisa Montez Sullivan, estudiante de maestría del programa “Woodrow Wilson Rockefeller Brothers Diversity”, USA.
Su área de interés es la inclusión de las TIC en el trabajo de aula de las escuelas que atienden niños muy desfavorecidos.
Lisa hizo su maestría en Educación en la Universidad de Michigan en un programa de certificación para secundaria.

Las comunicaciones entre docentes y padres de familia algunas veces son fáciles y positivas, pero otras veces pueden ser tensas, embarazosas y, enfrentémoslo, hasta inconvenientes. Algunos docentes viven temerosos de hablar con los padres. Algunas convenciones sociales pobremente realizadas, pueden convertirse en escollos que generan situaciones intimidantes e incómodas. En el peor de los escenarios, la información puede escucharse equivocadamente, entenderse mal o repetirse de manera equivocada.
Google Voice” puede cambiar todo lo esto. En lugar de una conversación telefónica en vivo o del mensaje de voz estándar, usted puede revisar y editar sus palabras para asegurarse que mantiene un tono de voz profesional y amistosa en cada comunicación que tenga con padres y estudiantes.
“Google Voice” es una plataforma gratuita de Voz sobre IP (VoIP), fácil de usar que no solo puede simplificar la comunicación entre docentes y padres de familia sino que permite permitir guardar y recuperar los registros de los contactos entre padres y docentes, registrar conversaciones telefónicas y mantener informados a los padres sobre el progreso de los estudiantes y los compromisos para sus clases.
Usted puede crear un “número telefónico escolar” para el uso de padres y estudiantes que le timbrará en el teléfono que usted seleccione: celular (móvil), trabajo, casa como también, direccionarlo a un correo de voz personalizado. “Google Voice” incluso lo dota de posibilidades de filtrado de llamadas. Usted puede guardar contactos en Gmail para identificar las llamadas  o puede optar por usar una respuesta automática, que solicite a cada persona que llama, dar su nombre para luego darle a usted la opción de aceptar o no la llamada.
“Google Voice” tiene además una opción que le permitirá hacer y recibir llamadas de manera gratuita al interior de los Estados Unidos [haga clic aquí para consultar las tarifas de llamadas a otros países]. Usted puede ingresar a voice.google.com o a su cuenta de Gmail para, directamente, en línea, hacer llamadas o enviar mensajes de texto.
Para Comenzar
Lo primero que usted necesita es una dirección de Gmail. Es recomendable crear una nueva cuenta de correo para que pueda mantener las comunicaciones relacionadas con la Institución Educativa separadas de su correo personal. A continuación, ingrese a su cuenta de Google y ubique “Google Voice” para poder iniciar en el correo de voz, su mensaje de bienvenida. Una vez configurado, envíe un texto de presentación a los estudiantes y padres de familia, en el que les informa qué pueden esperar y les solicita guardar el número de “Google Voice”.
Mejore sus habilidades
Cualquiera puede convertirse en experto en el uso del buzón de voz, pero si usted le dedica tiempo a familiarizarse con las múltiples, convenientes e innovadoras características de “Google Voice”, usted podrá cambiar la manera como se comunica con padres y estudiantes, además de incrementar sus habilidades de organización.
A continuación una lista corta de las posibilidades que ofrece “Google Voice”:
  • Transcribir mensajes de voz y/o textos al correo electrónico
  • Ofrece acceso fácil para llamadas en las que participan varias personas
  • Descargar el buzón de voz en formato MP3
  • Embeber su número de “Google Voice” en su blog o sitio web
  • Compartir mensajes de voz vía correo electrónico
  • Adicionar notas a los correos de voz
Algunas maneras en las que estoy usando “Google Voice” en mi aula de clase:
  • En lugar de que los estudiantes escriban una reflexión, ellos pueden llamar y dejar una respuesta grabada.
  • Los estudiantes pueden llamar y registrar unas palabras de vocabulario difíciles de pronunciar y luego comprobar cómo quedaron escritas en la transcripción de “Google Voice”.
  • Usted puede notificar a los padres las horas a las que están citados
  • Puede informar a los estudiantes por este medio sobre tareas o trabajos que deben hacer
  • Puede informar a los padres sobre el comportamiento del estudiante
Expanda sus fronteras
Usar “Google Voice” para comunicarse con los estudiantes puede dotar a los maestros con un medio carente de estrés que puede aumentar la interacción entre ellos y los estudiantes. Como docente practicante, mi tiempo disponible en el aula de clase es limitado. En muchas ocasiones al terminar la clase debía salir muy rápido y no me podía detener a responder las preguntas de estudiantes que necesitaban las respuestas.
Con “Google Voice” los estudiantes pueden contactarme a cualquier hora. Pueden además enviarme las preguntas por texto y yo puedo responderles desde el sitio en el que me encuentre y en el momento en que lo pueda hacer. Mientras más utilice “Google Voice” en el aula, más formas de integrar esta tecnología en su rutina diaria, encontrará usted.

CRÉDITOS:
Traducción al español realizada por EDUTEKA del artículo “Use Google Voice to Improve School Communication” escrito por Lisa Montez Sullivan.

Publicación de este documento en EDUTEKA: Junio 01 de 2014.
Última modificación de este documento: Junio 01 de 2014.

CONOZCA MEJOR LOS NETS

CONOZCA MEJOR LOS NETS
Cómo observar los NETS°S en la práctica: Geografía


Los Estándares en TIC para Estudiantes (NETS°S) desarrollados por el proyecto NETS de ISTE (Sociedad Internacional para el uso de la Tecnología en Educación) ofrecen criterios de formación básica en tecnología (TIC) divididos en seis grandes categorías: 1. Creatividad e Innovación; 2. Comunicación y Colaboración; 3. Investigación y Manejo de Información; 4. Pensamiento Crítico, Solución de Problemas y Toma de Decisiones; 5. Ciudadanía Digital; y, 6. Funcionamiento y Conceptos de las TIC.
Eduteka tradujo estos estándares por encontrarlos muy prácticos, concretos y pertinentes para la educación en América Latina.
En el volumen 40 de la publicación “Learning & Leading”, el Departamento de Investigación y Evaluación de http://www.iste.org ISTE, propuso a sus lectores una serie de escenarios en los que los alentaba a usar los NETS para Estudiantes, para analizar situaciones de común ocurrencia en las aulas de clase.
En esta edición damos inicio a la publicación de estos escenarios.

¿Tiene usted la oportunidad de observar en la práctica los NETS para Estudiantes? Ensaye el siguiente ejercicio: Lea el escenario que se describe a continuación, luego busque cualquier indicador de desempeño de los NETS°S (a la derecha) que usted piense que la lección atiende. Descargué luego el archivo con la valoración que el Departamento de Investigación y Evaluación de ISTE hace a  esta lección, respecto al cumplimiento o no de los NETS, usando la herramienta para Observación de Clases de ISTE (ICOT por su sigla en inglés).
Los estudiantes de secundaria de la asignatura de geografía, en el suroeste de los Estados Unidos, están trabajando con estudiantes de México para identificar el problema más apremiante que tienen en común y proponer una solución. Usted visita el aula de clase Norteamericana al final de la primera semana en la que se está trabajando el proyecto. Los estudiantes previamente establecieron procedimientos para la comunicación por Skype con su contraparte mexicana, y ahora están tratando de identificar posibles problemas antes de ingresar como usuarios.

Hasta ahora, la clase ha realizado una lluvia de ideas respecto a los temas de criminalidad e inmigración y con esto se inició la argumentación entre los defensores de cada tema. Una tercera facción, que incluye a los que tienen familiares en el otro país, dijo “Lo que están haciendo ustedes es repetir las noticias!  ¿Cómo pueden saber cómo son las cosas en México?”
“Indaguen”, sugirió la maestra.

Los estudiantes se entremezclan para buscar sitios Web sobre México. La habitación está caliente y los estudiantes se arremolinan alrededor de cuatro computadores. Los que hablan español se encargan de los sitios Web con contenido en español. Unos pocos estudiantes preguntan si pueden usar sus teléfonos celulares y no de muy buen grado la maestra acepta. Ella debe monitorear cada uno de los navegadores. Algunos de los sitios son muy tendenciosos o abiertamente políticos. La docente recuerda a los estudiantes los parámetros o guías  para evaluar las fuentes en línea.

“Algunas de estas personas están realmente bravas”, un estudiante dice “Uy, no vamos a poder obtener respuestas”, otro grupo comenta “Tenemos simplemente que llamar a México y averiguar qué es lo que piensan”.
La maestra se conecta por Skype en uno de los equipos y la imagen de un aula de clase de México se proyecta en el tablero interactivo.

Los estudiantes saludan y las maestras tratan de darse la bienvenida la una a la otra, en español y en inglés, pero no se produce ningún sonido. Varios estudiantes en ambos países se levantan de sus asientos y se acercan a sus respectivas máquinas. Tras de una conversación rápida y libre sobre ancho de banda, puertos y tarjetas de sonido, los estudiantes Norteamericanos aconsejan a la clase:

“Usemos un chat. El problema que tenemos ahora lo resolveremos luego”.
De repente llega de México y en inglés, un mensaje por el chat:
“Usemos el chart. ¿De qué están hablando?”. “De criminalidad e inmigración. Pero esos temas definitivamente son diferentes acá en los Estados Unidos”, digita un estudiante. Y agrega, “Muy calientes para hablarlos por aquí”.  “Por acá pasa lo mismo”, responde la clase mexicana. “¿De dónde les llega a ustedes el agua?”
1. Creatividad e innovación
  • Aplicar el conocimiento existente para generar nuevas ideas, productos o procesos.
  • Crear trabajos originales como medios de expresión personal o grupal.
  • Usar modelos y simulaciones para explorar sistemas y temas complejos.
  • Identificar tendencias y prevén posibilidades.
2. Comunicación y Colaboración
  • Interactuar, colaborar y publicar con sus compañeros, con expertos o con  otras personas, empleando una variedad de entornos y de medios digitales.
  • Comunicar efectivamente información e ideas a múltiples audiencias, usando una variedad de medios y de formatos.
  • Desarrollar una comprensión cultural y una conciencia global mediante la vinculación con estudiantes de otras culturas.
  • Participar en equipos que desarrollan proyectos para producir trabajos originales o resolver problemas.
3. Investigación y Manejo de Información
  • Planificar estrategias que guíen la investigación.
  • Ubicar, organizar, analizar, evaluar, sintetizar y usar éticamente información a partir de una variedad de fuentes y medios.
  • Evaluar y seleccionar fuentes de información y herramientas digitales para realizar tareas específicas, basados en su pertinencia.
  • Procesar datos y comunicar resultados.
4. Pensamiento Crítico, Solución de Problemas y Toma de Decisiones
  • Identificar y definir problemas auténticos y preguntas significativas para investigar.
  • Planificar y administrar las actividades necesarias para desarrollar una solución o completar un proyecto.
  • Reunir y analizar datos para identificar soluciones y/o tomar decisiones informadas.
  • Usar múltiples procesos y diversas perspectivas para explorar soluciones alternativas.
5. Ciudadanía Digital
  • Promover y practicar el uso seguro, legal y responsable de la información y de las TIC.
  • Exhibir una actitud positiva frente al uso de las TIC para apoyar la colaboración, el aprendizaje y la productividad.
  • Demostrar responsabilidad personal para aprender a lo largo de la vida.
  • Ejercer liderazgo para la ciudadanía digital.
6. Funcionamiento y Conceptos de las TIC
  • Entender y usar sistemas tecnológicos de Información y Comunicación.
  • Seleccionar y usar aplicaciones efectiva y productivamente.
  • Investigar y resolver problemas en los sistemas y las aplicaciones.
  • Transferir el conocimiento existente al aprendizaje de nuevas tecnologías de Información y Comunicación (TIC).


CRÉDITOS:
Traducción al español realizada por EDUTEKA del artículo “Conozca mejor los NETS - Cómo observar los NETS°S en la práctica: Geografía”. Fue publicado en la edición de Marzo/Abril de 2013 de la revista Learning & Leading with Technology; ISTE (International Society for Technology in Education).

Publicación de este documento en EDUTEKA: Junio 01 de 2014.
Última modificación de este documento: Junio 01 de 2014.

ES HORA DE QUE LAS IE DETENGAN EL FILTRADO DE CONTENIDOS DE INTERNET

ES HORA DE QUE LAS IE DETENGAN EL FILTRADO
DE CONTENIDOS DE INTERNET


Jason Bretzmann enseña en el “Colegio de Secundaria Muskego”, en Wisconsin, USA. Es también presentador y consultor a nivel nacional, creador del  Bretzmann Group y coautor del libro Flipping 2.0; estrategias prácticas para invertir su clase”. Comuníquese con él por Twitter: @jbretzmann
Michele Garabedian Stork, EdD, es profesora asistente de tecnología educativa (TIC) en la escuela de Educación de la Costa del Golfo, de la Universidad de Fort Mayers, Florida, USA. Previamente trabajó durante 10 años como administradora escolar con foco en tecnología (TIC).
Cuando yo estaba en la escuela primaria los maestros nos daban esos teléfonos verdes grandes y de disco que en realidad funcionaban y nos mandaban, en pequeños grupos por los corredores, para que practicáramos cómo se llamaba y contestaba correctamente un teléfono. Recuerdo estar sentado en el aula esperando a que algunos de mis compañeros respondieran mi llamada. Esto funcionaba más o menos así:

Suena el timbre. “Aló?”. “Hola, ¿puedo hablar con David?” Espere. Luego escuche la respuesta: “Hola este es David” y a continuación se iniciaba la conversación.
Es posible que mis padres me estuvieran enseñando esto mismo, como debían hacerlo; pero yo estaba aprendiendo en el colegio a usar adecuadamente  el que en ese entonces era la red social. Ni mi maestra, ni las que tuve luego, me bloquearon su utilización. Lo que si hicieron fue enseñarme cómo usarlo.
Imagínense si ellos se hubieran preocupado solamente de todas las personas a las que algún día se les pudiera preguntar si sus refrigeradores estaban funcionando adecuadamente. En lugar de eso decidieron usar su posición como docentes para enseñarme la forma correcta para usar la tecnología del momento y luego confiaron en mí para que me aventurara e interactuara adecuadamente con el mundo.
Con seguridad, ahora los riesgos son mayores y el alcance y presencia tanto de las redes sociales como del resto de Internet, puede parecer abrumador. Pero, ¿no deberíamos todavía estar enseñando buenas prácticas y expectativas? Y, ¿no deberíamos estar enseñando de qué manera se puede aprovechar todo el potencial de las redes sociales y de Internet para usarlos positivamente?
A veces pienso que somos como el pájaro de ficción que yo llamo “e-stritch” Metemos nuestra “e-cabeza” en la arena y pretendemos que no está pasando nada alrededor de nosotros; que nada malo puede pasar si lo ignoramos. Bloqueamos Twitter, Facebook, Vine, Google, Hangouts, YouTube, Pinterest y otros. Suponemos que nada pude salir mal porque están bloqueados y porque tenemos una política al respecto.
También los estudiantes tienen una política y ésta es que cada que quieran y desde el lugar en el que se encuentren, van a encontrar la manera de acceder a Internet (usan los hashtags #4G#fullbars).
Nuestro trabajo es ponernos a disposición para ayudar, guiar y aún proteger a nuestros estudiantes. Así que destinemos tiempo para pensar cómo planear esto y enseñémosles cómo usar el Internet efectivamente. Convirtámonos en instituciones que educan y en maestros que enseñan. Ayudemos a que  nuestros estudiantes hagan buenas escogencias. Pongamos las herramientas en sus manos y enviémoslos a los corredores para que practiquen su uso adecuado, de esta forma estarán preparados cuando se enfrenten al mundo real.

A las Instituciones Educativas que atienden todos los grados escolares y que reciben fondos provenientes de “E-Rate” se les exige tener un filtro interno. Los colegios no tienen necesariamente que usar “E-Rate”, pero definitivamente, ellos quieren hacerlo. Este programa, que se administra bajo la supervisión de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por su sigla en inglés), ofrece descuentos hasta del 90% en el acceso a Internet a instituciones educativas elegibles. Y de acuerdo con el sitio web de la FCC, prácticamente todos los colegios que atienden todos los grados escolares cuentan ahora con acceso a Internet gracias a los fondos de “E-Rate”.
Uno de los requisitos de “E-Rate” para dar la provisión de fondos a una institución es que esta debe acatar el “Acta para la protección de los niños en Internet” (CIPA, por su sigla en inglés), que ordena a las Instituciones Educativas emplear “una tecnología específica para bloquear o filtrar el acceso a Internet”. A los menores se les debe bloquear el acceso a imágenes obscenas o cualquier otra cosa que exhiba pornografía infantil y las instituciones deben monitorear las actividades en línea por parte los menores cuando usan el Internet en el colegio.
Sin embargo, hay buenas noticias para los que argumentan que no se puede enseñar ciudadanía digital en el vacío. Los requerimientos de CIPA se actualizaron en Julio de 2012 para demandar además que las Instituciones Educativas establezcan una política para la seguridad en Internet “ofreciendo para la educación de los menores la enseñanza del adecuado comportamiento en línea, incluyendo en este, la interacción con otras personas o en los sitios de redes sociales, en “chat rooms”, además de estar atentos al ciberacoso (ciberbulling) y como responder a este”.
En una entrevista del Departamento de Educación de los Estados Unidos, de Abril del 2011 (), la directora de tecnología educativa Karen Cator y la editora de MinsShift, Tina Berseghian, intentaron clarificar los requisitos referentes a los filtros para Internet que inciden en la elegibilidad de “E-Rate”. Cator hizo aportes importantes respecto al uso de filtros de Internet en las Instituciones Educativas. Primero, hizo referencia a que los filtros muy amplios no son útiles. Los filtros de Internet no deben bloquear sitios completos; por ejemplo, YouTube, todos los de redes sociales o cada sitio que entre sus ofertas tenga un juego, pues muchos de ellos tienen contenidos educativos valiosos. Segundo, dijo que no se debe bloquear sitios Web a los profesores, así como CIPA no demanda el filtrado para adultos. Cantor añadió que las instituciones deben levantar el bloqueo de cualquier sitio que los docentes consideren apropiado y útil para usarlos en el aula.
Los filtros de Internet protegen a los menores de acceder a contenido inadecuado, permiten a las Instituciones Educativas continuar siendo o convertirse en elegibles para recibir los muy necesarios recursos de “E-Rate” y ofrece a los padres, la comunidad y los interesados en la educación, una sensación de seguridad. Las instituciones que aceptan las condiciones de CIPA como parte de su elegibilidad por parte de “E-Rate”, de todos modos deben enseñar ciudadanía digital y permitir a sus estudiantes el acceso a redes sociales y a sitios de juegos cuyos contenidos tengan buenos recursos educativos.
  

CRÉDITOS:
Traducción al español realizada por EDUTEKA del artículo “Is It Time to Stop Filtering the Internet at School?” escrito por Jason Bretzmann & Michele Garabedian Stork. Fue publicado en la edición de Enero de 2014 de la revista Learning & Leading with Technology; ISTE (International Society for Technology in Education).

Publicación de este documento en EDUTEKA: Junio 01 de 2014.
Última modificación de este documento: Junio 01 de 2014.

Políticas y sistema de formación docente

http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/articles-208603_archivo_pdf.pdf

sábado, 24 de mayo de 2014

martes, 13 de mayo de 2014

Estudiantes hackers: estupendo o terrible

PUNTOS DE VISTA ENCONTRADOS
ESTUDIANTES HACKERS [1]: ESTUPENDO O
TERRIBLE


Robert Burggraaf es originario de Michigan, Estados Unidos, vive con su esposa y sus dos hijos en Carolina del Sur, USA.
Después de siete años enseñando en grado 5°, actualmente es instructor de Tecnología (TIC) y “coach” para  colegios de primaria del Distrito Escolar de Lexington.
Kim Garcia es coordinadora de tecnología educativa (TIC) y ex profesora de Ciencias Informáticas en el Distrito Escolar Independiente de Georgetown, Texas, Estados Unidos. Es una apasionada  tanto del potencial que tienen las TIC para transformar el aprendizaje como de  la enseñanza de la Ciencia de la Computación en la educación escolar (K-12). Sígala en Twitter @ DigitalLearners.
Mientras los “hackers” [1], intrusos o piratas informáticos aparecen con frecuencia en las noticias y en otros medios como criminales que roban cantidades de datos que van desde las claves de los correos electrónicos a los números de la Seguridad Social, la verdad es que un número similar de hackers, relativamente anónimos, trabajan arduamente para contrarrestar a los que están dedicados a actividades ilegales. Grandes corporaciones y aún, el gobierno de los Estados Unidos, emplean individuos extremadamente hábiles en el manejo de computadores para encontrar vulnerabilidades en sus sistemas, en un esfuerzo para proteger al público.
Como actividad que despierta la imaginación y engancha a los estudiantes, “hackear” tiene también valores educativos inexplorados. Los Estándares del Núcleo Común Norteamericano, hacen un llamado tanto para incrementar el rigor como el nivel del pensamiento crítico en el aula de clase, y los estudiantes necesitan desarrollar habilidades digitales para su buen desempeño en el mundo actual. ¿Qué mejor manera de alcanzar estas metas que convertir al “hacking” en una actividad de solución de problemas?
En los años que llevo enseñando, algo de lo que me he dado cuenta es de la curiosidad que tienen los estudiantes. Presénteles los elementos básicos de un App como “Pic Collage” y en poco tiempo, y sin ayuda, ellos encuentran la manera de cambiar el fondo, agregar etiquetas, etc. Si hallan un botón, los estudiantes lo van a presionar. Si hay un menú, explorarán las opciones que ofrece. Esto es exactamente el tipo de habilidades de aprendizaje permanente que queremos que ellos desarrollen y apliquen con propósito.
Además, sin importar los niveles o capas de seguridad que instalemos, la complejidad de los códigos que requiramos para remover un perfil y el control que creemos tener sobre los dispositivos, nuestros estudiantes encontrarán los puntos vulnerables. Los adultos tienen miedo de tocar botones que les pueden acarrear consecuencias desconocidas, los estudiantes no le teme a esto. Los adultos hacen grandes esfuerzos por bloquear todas las puertas. Los estudiantes encontrarán la ventana que olvidamos cerrar.
La clave de lo que pueda suceder luego dependerá de nuestra respuesta como educadores. ¿Consideramos el “hackeo” como algo atroz y castigamos a los estudiantes por su curiosidad y sus habilidades para resolver problemas? En mi experiencia, ese enfoque solo producirá resentimiento y un mayor deseo de eludir el sistema. Es posible que como muestra de rebeldía cualquier falla que éste tenga en su seguridad circule de modo semi-secreto por todo el cuerpo estudiantil.
En lugar de lo anterior ¿qué tal si les ofrecemos a los estudiantes incentivos para aprovechar esas habilidades de pensamiento crítico y de creatividad, para encontrar y reportar fallas que no se han detectado de manera que se les pueda poner remedio antes de que causen problemas mayores a todo el cuerpo estudiantil? Los dispositivos de los distritos escolares estarían más seguros, los estudiantes serían recompensados por su persistencia y duro trabajo y, el “hackeo”, habría encontrado su lugar dentro de una educación digital enganchadora.
Hace un par de años, mi clase de ciencias de la computación exploró el tema de ética en la computación. En ese momento el “hackeo” fue tema de discusión candente, así que realizamos al respecto un debate formal. Grupos de estudiantes investigaron los pros y contras de esta actividad y cada grupo expuso sus argumentos.
Muchos de los estudiantes pensaban que los hackers eran unas buenas personas que le hacían un favor a las compañías sacando a la luz las vulnerabilidades en la seguridad de estas. Pusieron el ejemplo de algunas compañías que contrataban “hackers” por su experiencia en identificar fallas de seguridad en sus redes internas. Sobra decir que había mucho entusiasmo en cultivar sus habilidades incipientes como “hackers” en la red interna del distrito escolar.
Pero el argumento más contundente del día fue la muy buena analogía que expuso un estudiante: ¿Si usted deja sin seguro la puerta de entrada de su casa, está bien que un extraño entre, se siente y le deje una nota en el mesón de la cocina? ¡No! Este estudiante argumentaba que la misma lógica se aplica al “hackeo”. Su grupo compartió también con los demás que el “hackeo” malintencionado va contra las leyes establecidas. Al final, el panel de estudiantes jueces estuvo de acuerdo en que el “hackeo” no es ético y que existen mejores formas de alertar a las compañías sobre posibles fallas de seguridad.
Por muchas otras razones, el “hackeo” es una mala idea. Para los distritos escolares, el “hackeo” hace que los administradores y los técnicos en computadores pierdan mucho tiempo investigando ataques malintencionados, sin mencionar la inversión en dinero de los contribuyentes. Su tiempo se usaría mejor configurando y haciendo mantenimiento a recursos educativos. Los hackers corren también el riesgo de sacar a la luz los datos confidenciales de estudiantes y colaboradores, que están guardados en los servidores.
Recientemente, el sitio web de un distrito escolar vecino fue “hackeado”. En reemplazo del contenido que tenía el distrito los hackers publicaron fotos obscenas y mensajes ofensivos. No se robaron del sitio datos confidenciales o financieros. ¿Por qué lo hicieron? Creo que las personas “hackean” sin ganancia económica para mostrar las fallas de otros y para probar que son más capaces que ellos.
Es cierto que las compañías, los distritos escolares y las personas deben establecer los debidos controles de seguridad en sus redes y además, utilizar códigos seguros. Pero como lo señaló mi estudiante, no está bien que los “hackers” exploten los errores o las faltas de otros.
Hablemos con los estudiantes de la importancia que tiene la seguridad que tengan las contraseñas de manera que todos nosotros podamos protegernos;  hablémosle además, de ciudadanía digital. Hay muchas otras formas éticas de usar sus habilidades con los computadores para ayudar a compañías y a distritos para que sus redes sean más seguras.


NOTAS DEL EDITOR:
[1] Hacker es un término que aparece en los años 80s para denominar a programadores de computadores, aficionados o profesionales, con vastos conocimientos en computación y en técnicas para violar sistemas de seguridad informática. El término se ha traducido al español como pirata informático o intruso informático. Estos programadores, a pesar de su actividad, se mantienen dentro del ámbito legal; por lo tanto, hay que diferenciarlos de los llamados “Crackers”, pues estos, aunque realizan las mismas actividades, quebrantan la ley al violar los sistemas informáticos para obtener beneficios propios.

CRÉDITOS:
Traducción al español realizada por EDUTEKA del artículo “Student Hacking: Awesome or Awful?” escrito por Rob Burggraaf & Kim Garcia. Fue publicado en la edición de Marzo/Abril de 2014 de la revista Learning & Leading with Technology; ISTE (International Society for Technology in Education).

Publicación de este documento en EDUTEKA: Mayo 01 de 2014.
Última modificación de este documento: Mayo 01 de 2014.

¿QUIÉNES ELIGEN LA DISCIPLINA DE LA EDUCACIÓN EN COLOMBIA?

¿QUIÉNES ELIGEN LA DISCIPLINA DE LA
EDUCACIÓN EN COLOMBIA?

Caracterización desde el desempeño en
las pruebas SABER 11




Recientemente publicamos en Eduteka el estudio de la Fundación Compartir “Tras la excelencia docente, cómo mejorar la calidad de la educación para todos los colombianos”. La Fundación Compartir propuso una reforma educativa para mejorar las competencias del cuerpo docente en Colombia e hizo un llamado a poner en la agenda pública el papel que desempeñan los docentes en la calidad educativa de un país.
Ahora presentamos el informe ¿Quiénes eligen la disciplina de la educación en Colombia?, publicado por el Banco de la República. Esta investigación relaciona el desempeño académico en las pruebas de Estado Saber 11 [1] con tomar la opción de cursar y graduarse de programas en educación. La evidencia indica que quienes obtienen los puntajes más bajos en las pruebas Saber 11, tienen cinco veces más probabilidad de matricularse y estudiar un programa en el área de educación. El documento discute algunas hipótesis que explicarían estos resultados. Les invitamos a descargar y leer el informe completo.

INTRODUCCIÓN

Poco se sabe en Colombia acerca de las competencias académicas de los maestros. Este documento investiga sobre el estándar académico de las personas que cursan y se gradúan de programas superiores en educación. Los resultados indican que existe una relación inversa entre el desempeño en la prueba de Estado SABER 11 y la probabilidad de estudiar (y/o graduarse) de un programa en el área de educación. Estimamos que esta probabilidad es cinco veces más alta cuando se obtuvo un puntaje en las pruebas SABER 11 entre los más bajos que cuando se obtuvo un resultado entre los más altos. Esta diferencia es aún mayor para las mujeres. El documento discute algunas hipótesis que explicarían estos resultados.
Colombia es uno de los países que ocupa los últimos lugares en el ranking de pruebas académicas estandarizadas a nivel internacional. En efecto, en la prueba PISA realizada en el 2009 para 65 países, los estudiantes colombianos ocuparon el puesto 56 en matemáticas, el puesto 50 en lenguaje y el puesto 53 en ciencias [2]. De manera similar en las pruebas TIMSS realizada en el 2007 entre 48 países, los estudiantes colombianos de octavo grado ocuparon el puesto 40 y 42 en matemáticas y ciencias, respectivamente.
Mucho se ha dicho acerca de los determinantes del rendimiento académico de los estudiantes. Además de los factores socio demográficos y habilidades cognitivas, la calidad del docente entendida en términos de experiencia, profesionalización, etc., ha sido señalada como un contribuyente importante del logro (Eide et al. [2004], Hanushek [1992], De Paola [2009], Rivkin et al. [2005]).
Para Colombia, poco se sabe de las características de los docentes y su efecto en el rendimiento escolar de los estudiantes colombianos. Dentro de los pocos estudios realizados, se encuentra el trabajo de [Gaviria y Barrientos, 2001b] que relaciona las credenciales o títulos profesionales de los docentes con el rendimiento en las pruebas estandarizadas nacionales en colegios públicos de Bogotá. Los resultados fueron posteriormente reforzados con lo encontrado en el estudio de Bonilla y Galvis [2011] que complementó la pregunta de investigación inicial con una fuente de datos alternativa. Si bien la información sobre las credenciales del docente es posible encontrarla en las bases de datos, otras variables como sus habilidades en el aula estarían ausentes. No obstante evidencia como la encontrada por Eide et al. [2004] sugiere que la efectividad docente puede aproximarse con el resultado obtenido por los individuos que estudian docencia en pruebas estandarizadas, como lo son las pruebas de Estado.
Siguiendo con lo anterior, poco o casi nada se sabe sobre el efecto que la experiencia y habilidad docente tienen sobre el rendimiento académico de los estudiantes por lo que uno de los propósitos de este documento es analizar de manera descriptiva la habilidad docente usando como proxy el desempeño académico de los individuos que eligen carreras pedagógicas antes de estudiarlas. La hipótesis inicial es que a mejor desempeño en las pruebas estandarizadas, menor es la probabilidad de que un individuo estudie y se gradué de carreras pedagógicas. Así, una de las contribuciones de este paper es proveer evidencia sobre la relación existente entre el desempeño académico en las pruebas estandarizadas presentadas durante el último año de educación secundaria -SABER 11- y la decisión de estudiar y graduarse de carreras pedagógicas. De manera similar se busca analizar las diferencias existentes entre estudiantes que ingresan a carreras pedagógicas y los graduados de la misma en comparación con estudiantes y graduados de otras carreras. Otra contribución importante tiene que ver con la recomendación de política en términos de la importancia de reclutar estudiantes talentosos durante la educación media para que se desempeñen como docentes. Si bien la investigación es descriptiva, tiene gran relevancia ya que provee información a los encargados de la política nacional en cuanto a la importancia de reclutar estudiantes talentosos en carreras de docencia.

CONCLUSIONES

Este documento usa información de las pruebas de Estado SABER 11 y de los individuos en educación superior (estudiantes y graduados) disponible en el Ministerio de Educacion para analizar el estándar académico (competencias) de los individuos (estudiantes y graduados) que eligen las áreas relacionadas con la educación. Los resultados indican que quienes eligen y se gradúan de estas áreas obtuvieron un menor desempeño en la prueba de Estado SABER 11 en el momento que la presentaron.
Los resultados presentados sugieren que en Colombia existen dificultades marcadas para atraer a personas de mejores estándares académicos a la profesión de la docencia, situación que afecta la posterior calidad de la educación. Una de las razones presentadas en la literatura, sugiere que la existencia de ocupaciones alternativas más rentables para individuos de mejores competencias académicas, particularmente mujeres, sumado a la compresión de la distribución de ingresos de los docentes, son algunos de los factores que van en detrimento del estándar académico de los que entran la profesión docente, y por ende, la calidad de la educación brindada en las instituciones. Esto último difícil de evaluar debido a la falta de información.
La literatura internacional ha documentado diferentes alternativas basado en la experiencia de muchos países cuyas opciones de política parecen aumentar la calidad de los docentes y relacionar su impacto sobre la calidad de la educación. En efecto, evidencia de Estados Unidos e Israel muestra que las remuneraciones basadas en el mérito son una alternativa eficiente financieramente para aumentar la calidad de los docentes (Lavy [2009]; Jacob y Lefgren [2007]; Hanushek y Rivkin [2006]).
Experiencias  de este tipo pueden estar basadas en pagos hechos según la mejoría anual de los resultados de los estudiantes (Lavy, 2009), o pueden involucrarse evaluaciones de los rectores (mas subjetivas, pero mas generales que las basadas en resultados en pruebas académicas) (Jacob y Lefgren, 2007). Es claro que independientemente de los bonos, estos deben ser lo suficientemente altos para hacer una diferencia. Existen otras alternativas como la profesionalización de los docentes, la desregulación de la actividad y otro tipo de reformas a la remuneración [Eide et al., 2004] los cuales escasean en evidencia como para ser aplicados al caso Colombiano.

NOTAS DEL EDITOR:
[1] El ICFES es la entidad responsable de la evaluación de la educación colombiana. El Instituto realiza la evaluación de la calidad de la educación básica (pruebas SABER, aplicadas periódicamente a estudiantes de tercero, quinto y noveno grados). Asimismo, tiene a su cargo los exámenes de Estado de la educación media (SABER 11°) y de la educación superior (SABER PRO).
[2] En la prueba PISA realizada en el 2012 para 65 países, los estudiantes colombianos ocuparon el puesto 62.

CRÉDITOS:
¿Quiénes eligen la disciplina de la educación en Colombia? Caracterización desde el desempeño en las pruebas SABER 11” es una publicación editada en octubre de 2013 por el Banco Mundial, el Banco de la República de Colombia y la Universidad EAFIT. Autores: Juan D. Barón, Leonardo Bonilla, Lina Cardona-Sosa y Mónica Ospina.
Este documento es el número 785 de la serie “Borradores de Economía”, publicación de la Subgerencia de Estudios Económicos del Banco de la República. Las opiniones y posibles errores son responsabilidad exclusiva de los autores y sus contenidos no comprometen al Banco de la República ni a su Junta Directiva. Comentarios  y  sugerencias  a  esta  versión  del  documento  pueden  ser  enviados  a  e-mail:  jbaron@worldbank.org o lcardoso@banrep.gov.co

Publicación de este documento en EDUTEKA: Mayo 01 de 2014.
Última modificación de este documento: Mayo 01 de 2014.